Laura se reconoce en la super foto, como una muestra de la alienación de la docencia (en su forma laboral)....luego de unos años....tienen la opción de seguir el camino o bien abandonarlo a tiempo
¿cuántos devenires nos depara la vida docente? Porque no se deviene profes@r de una vez para siempre, sino que estamos en continuo devenir. Cuando creemos estar más o menos seguros, sentirnos "profes", allí nos cambian las reglas de juego (pierdo el cargo, me cambian el diseño curricular, pido movimiento docente, tomo nuevas horas, accedo a un cargo directivo, etc.). A ver si algún filósofo nos ayuda a pensar la idea de D E V E N I R...
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